Crecer por dentro

27/07/ 2006

Estoy de vacaciones de verano, durante estos días todo se ha calmado, de alguna forma se ha frenado ese “sin parar” diario.

Mi lucha diaria es la de vivir más plenamente, buscar cómo desarrollar mis capacidades, cómo disfrutar más de todo aquello que me hace crecer, que me hace ser más yo.

En este proceso, todo me influye: en los aspectos de más intimidad está mi vida familiar y de pareja, desde el punto de vista más público, está mi profesión, mi trabajo. Por otro lado, algo más “adentro” están mis aspectos de fe y el consiguiente compromiso pastoral y también, no quiero dejármelo aspectos de ocio… y otros que imagino podría enumerar…

Hay tanto por cubrir, que entiendo que se pueda pasar por momentos de infelicidad o agobio cuando en cualquiera de estos aspectos no llegamos a lo necesario, por ejemplo cuando la vida familiar y de pareja no cumple con las expectativas de intimidad, o lo que es más común, cuando nuestras necesidades de desarrollo y crecimiento profesional no se cumplen en nuestro trabajo. Y lo que me parece más grave si nuestras necesidades interiores de libertad y confianza no tienen un “cumplimiento” o se apoyan en nuestra vida espiritual, de fe, ¿hacia donde vamos?

Por el contrario, seguir un camino que nos procure felicidad sería tan sencillo como revisar aquello que nos afecta y necesitamos, y asegurarnos que seguimos creciendo por dentro de cada día en todos ellos.

He nombrado al principio la vida de ocio, la veo muy ligada a esa libertad interior, a la espiritualidad. No puede darse una espiritualidad sin una libertad interior y esa alegría proveniente del ocio.

Un final adecuado para unos días de vacaciones, en los que tampoco quiero olvidar la necesidad de seguir creciendo por dentro… porque llega una edad en la que no solo podemos seguir creciendo a lo ancho :)


Mantener un ideal

1/06/ 2006

Me ha llamado la atención encontrarme en un kiosko la posibilidad de comprar un librito con el texto del evangelio de cada día, me ha extrañado, porque creo que el texto del evangelio es el gran desconocido de los que nos llamamos cristianos y además es que nos despierta poco interés.

Si algo tengo claro sobre el significado de ser cristiano es que va más ligado al campo de la vida y la experiencia que al de la teoría. Lo pienso mucho cuando compruebo que a los cristianos nos sobran estudios teológicos y planes pastorales, y sin embargo nos seguimos sorprendiendo cuando encontramos personas ejemplares que nos transmiten evangelio con su proximidad y vida.

El evangelio es vida en abundancia, felicidad, experiencia. Vivir, no pasando por encima de los acontecimientos, sino interiorizándolos y consiguiendo que sumen sentido en nuestra vida. Para mi, esto significa disfrutar de la vida (o quiero que lo sea.)

Podremos ser unos verdaderos sabios cuando consigamos dar sentido a los acontecimientos de nuestra vida.

Lo difícil puede ser cómo conseguir ver los acontecimientos de la vida con sentido. Para mi, una de las claves está en mantener en la propia vida un alto ideal, una razón que impulse en todo momento.

Si hay algo que no me ha gustado es cuando los cristianos hemos devaluado el evangelio considerándolo una utopía más como inalcanzable, que cómo ideal, y hemos salido “de rebajas”.

El evangelio no será una utopía lejana y sí un ideal para nuestro vida si nos esforzamos en conocerlo e interiorizarlo. Así puede darnos ese ideal que nos permite mirar la realidad, sentirla, darle sentido y de esa forma permitirnos disfrutar a tope de la vida.

¿Cómo puede haber tantos cristianos que se resistan a leer el evangelio? Me cuesta creer cómo se puede mantener esta situación. ¿Puede que sea por la dificultad de acercarse al texto más allá de lo que se ofrece “masticado” en las “misas”? Entre mis proyectos para el próximo año está el intentar poner algo en internet a modo de curso para introducirse en su lectura tal y como yo conseguí introducirme.

Volviendo al tema, a pesar de escribir convencido todo esto, si me reviso, me doy más la impresión de ser un cristiano con más gusto por la teoría que por la práctica, me gusta profundizar en el evangelio, pero estoy muy lejos de transmitirlo.


¿Os gustan las serpientes?

27/05/ 2006

Uno de los textos del evangelio que más preplejo me dejaba cuando lo leía era:
“A los que crean, los acompanarán estas señales: echarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en la mano y, si beben algún veneno, no les hará daño; aplicarán las manos a los enfermos y quedarán sanos.” Mc 16, 17-18

Siempre me quedaba como una lectura de difícil aplicación, o al menos para hacerlo de forma poco concreta y eso que me parecía importante, por describir lo que distinguiría a los cristianos en su afán de ir por el mundo llevando el evangelio.

Pero, mira por donde, preparando una reunión para el grupo donde reflexionamos y compartimos la palabra, al leerlo me sugirió una escena de mucho ánimo, de ímpetu y apasionamiento. ¡Qué mejor forma de llevar el evangelio, de trabajar por el Reino de Dios! Y me recordó cuando era más jóven y dedicaba mucho, mucho esfuerzo a la pastoral, qué fácil era entonces romper barreras de lenguajes, qué poco me paraban las dificultades, o el disponer de poco tiempo, ¡como se estiraban las fuerzas!, ¿había algo que pudiera detenerme y hacerme daño?, ¡qué fácil era ver el efecto curativo del evangelio en otros jóvenes!

¿Dónde ha quedado ese ímpetu? Yo me sigo sintiendo interpelado por Jesús a ir a todo el mundo, pero la comodidad me gana en demasiadas ocasiones, y si no es la comodidad, es el pesimismo, y si no es otra cosa… pero la cuestión es no moverse. Veo que es algo general que ha ocurrido a aquellos que tengo alrededor, y nos hemos acercado o pasado la barrera de los treinta años. Y por lo que hablamos, lo peor es que parece que además, ese bajón, que va unido a ganas de aislarse, de no saber que hacer… es algo aceptado… incluso ¡elegido!

Por mi parte ni hablar de eso, ahora mismo me pongo a repasar lenguas nuevas y a practicar el atrapamiento de serpientes.


Vivos o resucitados

26/04/ 2006

“Esta es nuestra alternativa: vivos o resucitados”

Este el mensaje que me envió una amiga, joven promesa de la escritura y de muchas más cosas ;) (a ver cuando empiezas ya con tu blog…)

Como cristianos es cierto que ahí está nuestra elección. ¿En qué consiste nuestra vida de cristianos? ¿En adquirir una tripleta de cotumbres, normas morales y soluciones “existenciales”? ¿O en llenarnos de una experiencia vital que de un sentido a todo lo que hacemos? El evangelio y el libro de los hechos ni siquiera nos lo presentan como alternativa: la experiencia fue la de la resurrección, conocer a Jesús resucitado, un paso adelante que dejaba atrás miedos y bloqueos ante las dificultades.

Puede verse que estos días de Pascua tras la semana santa he estado reflexionando sobre mi experiencia de resurrección, y así es como la veo: comprometernos a tope con la construcción del Reino, porque este es el plan de Dios, mirar hacia delante, sin atarnos a dificultades y temores, que siempre suponen quedarnos amarrados en el pasado.

Así son los relatos del encuentro con Jesús resucitado, salto de un triste presente (temerosos, escondidos, alejándose…) a la emoción del futuro (carreras, discursos, el corazón “ardiendo”). Otro aspecto para mi importante de estos encuentros, que siempre son a la comunidad de discípulos, ahí es donde está la presencia de Jesús resucitado… este punto sí me parece complicado de vivir, ahora estamos ya demasiado acostumbrados a la experiencia interior, a la reflexión personal y no nos atrevemos ya demasiado con las dificultades de la apertura a los otros, con la creación de comunidad.

Debo seguir poniendo ladrillos en esta costrucción de “comunidades” cristianas, donde la resurrección de Jesús sea una hecho, y no un tema de reflexión… me pondré las pilas “resucitadas” :)


Intelectualizar la fe

25/03/ 2006

Una de mis mayores preocupaciones como cristiano ha sido la de poder dar razón de aquello en lo que creo, es decir, ser capaz de dialogar, razonar, ponerme en el lugar de otros para explicar aquello en lo que creo.

Para dar razón, para razonar con otros es necesario dialogar. Ser creyente y dialogar con quien no cree puede verse como algo duro, bajar al terreno de las preguntas del que duda, peor aún … puede ser muy duro, o muy gratificante. Yo siempre lo he visto de esta segunda manera, como una oportunidad personal de plantearme, de interrogarme a partir de las ideas del otro. En mi Iglesia me he encontrado más a menudo con la segunda opción, ¡qué difícil es dialogar! y no me refiero ya al diálogo con quien no cree, sino a la simple exposición de ideas, de costumbres, de práctica cristiana… a veces podemos llegar a descubrir ¡que no tenemos razones! Trabajaré por conseguir una Iglesia que quiera dar razón de lo que cree, y por lo tanto tenga que dialogar.

Y es necesario “razonar”, pero puede ocurrir lo contrario, llegar a intelectualizar la fe. Quizá mi blog peque un poco en este aspecto. Estaba pensando hoy, que necesito profundizar un poco es esa parte de “vivencia”, ahora necesito enceder más luces, mirar la realidad transfigurada ¿raro eh? En resumen, centrarme un poco más en algo que por mucho intelectualizar, dejan atrás las religiones de hoy, la espiritualidad.


Expresar la fe. Vivir la fe

20/03/ 2006

En una conversación con compañeros de trabajo hablábamos sobre la práctica religiosa; las bendiciones de la mesa, la abstinencia de comer carne… Estábamos comiendo en la convención de empresa, un viernes de cuaresma, un menú bastante carnívoro… En mi casa sí bendecimos la mesa antes de comer, aunque antes de casarnos ni Amparo, ni tampoco yo, lo hacíamos, pero por el contrario, lo que hemos ido perdiendo poco a poco es la abstienencia ritual de la cuaresma.

Es cierto que este tipo de práctica religiosas (bendición de la mesa, por ejemplo) les sonaba a todos como algo de un pasado lejano. Yo dudo que la costumbre se mantenga, al menos en España, más allá de familias asociadas a grupos muy ultra religiosos.

Creo que detrás de este punto hay una reflexión interesante sobre el tipo de fe quiero vivir, porque yo tengo claro que una fe siempre tiene una visión externa. Algo parecido a “dime cómo vives y te diré en qué crees”

¿Cómo quiero que sea la expresión de mi fe? ¿Quiero un espiritualidad enteramente “encerrada en mi habitación” (Mt 6:5). “adorando a Dios en espíritu y en verdad” (Jn 4,23-24)? O quiero tener una práctica mucho más visible, de acciones concretas y programadas. (No recuerdo ninguna frase del evangelio que anime esta segunda opción salvo “haced esto en memoria mía” Lc 22, 19, pero no me encaja bien en lo que quiero decir) Más bien, Jesús, parece ser del grupo que olvidaba lavarse las manos y hacer ayuno y que hubiera olvidado cuando tocaba la abstinencia del viernes de cuaresma. Luego están nuestras debilidades que nos obligan a crear una religión bien estructurada.

No estoy diciendo que considere equivocadas estas prácticas, al contrario, pienso que las acciones ayudan a interiorizar y a cultivar la espiritualidad. Pienso en la Iglesia, con su liturgia de las horas, su ángelus en el medio día, los viernes del año en especial los de cuaresma… y así miles… Puedo encontrar cierta utilidad algunas de estas actividades, otro tipo de prácticas (humillaciones corporales, por ejemplo) las declararías cláramente contrarias al Evangelio.

Por cierto, no quiero desaprovechar la ocasión para comentar la curiosa situación de una cena de despedida de solteros donde todos los (muchos) hermanos de la novia son (muy) de práctica católica, a cenar un viernes de cuaresma a un restaurante mejicano, quizá hubiera sido mejor ir a un vegetariano. Esta situación me lleva a pensar en S. Pablo recomendando a las nuevas comunidades de cristianos formadas por paganos, que evitaran comportamientos que puedieran escandalizar a sus compañeros provenientes del judaismo


Ser como niños

8/02/ 2006

Uno de los temas por los que siento más curiosidad es el del bautismo infantil. La tradición católica de la Iglesia nos ha llevado a bautizar niños como la práctica habitual hoy en día, no ocurre así en las comunidades protestantes y evangélicas (según creo).

Sinceramente, me cuesta pensar en una criatura recién nacida condenada a algún tipo de fuego eterno porque muera sin bautizar, y ahora que definitivamente se ha eliminado la idea del limbo no sé cómo puede sustentarse esa razón para bautizar niños. (”Limbo”… graciosa palabra… no me acuerdo ¿era algún tipo de baile caribeño?)

Además, pertenezco a algún tipo de minoría cristiana que piensa que las personas nacemos bondadosa, buenas, buenísimas…

Vamos… que bautizamos niños como costumbre, que nos encanta quitar el sentido a los actos religiosos. ¿Pero no es el bautismo un morir a la vida anterior para nacer a la vida nueva? (Rm 6, 4) ¿Dónde dejamos el acto de libertad y elección necesarios para ser humanos?

“Dejad que los niños se acercen a mi” ni tiene ni deja de tener relación con el bautismo, habla de otra cosa,
ya comenté algo al respecto, de esta cita, y hay otra que me gusta más “si no os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos” (Mt 18, 3)

Hay algo en el “ser como niños” que parece clave para la construcción del Reino de Dios, ¿tendrá que ver con el ser pequeño? ¿con la capacidad de confiar? (el que ha tenido hijos sabe lo que es que tu hijo confíe en ti) ¿será la capacidad de sorprenderse? ¿será esa imaginación desbordante, esa capacidad de relacionar ideas disparatadas? Creo que todo esto tiene mucho que ver en la construcción del reino.

Ser como niños

Construir el tejado de la casa

25/01/ 2006

Pasillo del Instituto Benlliure Estos días, mi mujer y yo nos estamos turnando para acudir al instituto que hay enfrente de la parroquia, invitados por la profesora de religión, a contar qué es la parroquia, y nuestra experiencia de cristianos.

Es una actividad muy interesante y que creo que te da una idea de cómo está la situación de la iglesia y los jóvenes, que a veces pueden parecer muchos millones, pero cuando lo miras de cerca la impresión es bien distinta.

Tal y cómo uno puede imaginarse, la imagen de la Iglesia es la que transmite su jerarquía y sus declaraciones sobre normas morales.

Creo que la iglesia intenta construir la casa empezando por el tejado cuando se empeña en comunicar y transmitir sus normas morales, ya comenté algo en esta línea cuando hablaba del significado de ser cristiano. Cualquier casa necesita un tejado, pero hace falta la base, las paredes, y sin conocer el Evangelio ¿cómo vas a acoger o construir a partir de él unas normas morales? Y sin construir la casa sobre roca, ese tejado no puede ser más que una doble moral.

¿Construimos el tejado de la casa o la casa por el tejado?


Pescador de hombres y mujeres

5/01/ 2006

En mi propósito de seguir a Jesús, muchas de sus palabras resuenan en mis oidos, buscando cómo hacerlas realidad. Una de las que me ha atraido especialmente ha sido “venid conmigo y os haré pescadores de hombres” (Mt 4, 19). Siempre me gustó ese juego de palabras para pasar de un oficio concreto de pescador a una misión más trascendente.

Yo me siento llamado a ser pescador de hombres, otra cosa es si mi respuesta es la correcta, me gusta preguntarme cómo sentí mi llamada, y un día de imaginación desbocada comencé a pensar cómo podrían ser ese tipo de llamadas concretas para otros trabajos, por ejemplo:

  • arquitecto del Reino
  • obrero de la casa del Padre
  • administrativo del amor de Dios

Yo me dedico a proyectos informáticos, aunque más como gestor que como técnico ¿qué podría decirme a mi? :)


Familia Iglesia doméstica

21/12/ 2005

Sigo con mis reflexiones genéricas. Creo que en mis replanteamientos debo hacer un esfuerzo especial en la parte familiar. Siempre me ha perecido graciosa la expresión de “iglesia doméstica” (pensado en la fiera con el lazo) pero me gusta la idea de que la familia materialice en casa la Iglesia con mayúsculas.

Siempre he pensado que para ser Iglesia había que ser familia y que los grupos deben conseguir que realmente seamos hermanos.

Mi anterior comentario daba el pego, un poco, como compromiso ante el año nuevo. Bueno, pues este también. Necesito concretar en mi vida esa realidad de iglesia doméstica.


Proclamar el evangelio

10/12/ 2005

Aunque no me ha dado tiempo a comentarlo en el blog, llevos días (quizá meses) reflexionando sobre la necesidad de repensar muchos aspectos de mi vida cristiana.

Algo que deben ser centrales es aquello que replantee es el evangelio: proclamar el evangelio, la construcción del Reino… Hasta ahora mi trabajo en la pastoral juvenil ha sido así. Si quiero estudiar de verdad qué ámbitos en los que he estado dedicando esfuerzos están agotados debo hacer esa reflexión de forma serena, sin pesimismos y teniendo en cuenta que quiero que el evangelio siga estando en el centro de mi esfuerzo.


Entre la audacia y la sal pisoteada

29/11/ 2005

Estar en camino es delicado, porque puedes pensar que nunca estás en ningún lado en lugar de contentarte por todo lo que vas recorriendo y por todo lo que queda por conocer. Mi concepción del hecho de ser cristiano, me está llevando a cierto desánimo; es cierto, las últimas semanas me he preguntado más de la cuenta si los esfuerzos valen la pena.

Pero si la sal se adultera, ¿para qué va a servir si no es para tirarla y que la pisen los hombres? (Bueno, esto es cita de una canción de Brotes basada en una cita del evangelio), pero se la escuché en un buen momento, ¡y pensar que casi no voy a verlos el sábado!

Perdón por el párrafo porque es bastante críptico, pero el resumen es que no quiero que mi sal pierda su valor. El domingo escuché otras palabras animando a ser audaces.

Voy a intentar ir en la dirección de recuperar cierta audacia (aunque a los veinte años no se puede volver :) )


Definirse

27/10/ 2005

Desde ahora, ya hay una página de presentación, se puede ver haciendo click en mi nombre bajo la foto.

¿A quién le resulta fácil definirse? Comencé a pensar en ello cuando escribí una pequeña presentación para una web relacionada con mi mundo laboral para la que escribí unas colaboraciones que espero continuar.

¿Cómo comenzar un texto en el que deba definirme?

Diría “soy Fulanito”, parece un buen comienzo… ¿pero qué más?
¿”Soy Ingeniero”?… ¡ y definirme por mis estudios! laboralmente podría ser pero ¿soy lo que he estudiado? ¿lo que he estudiado me ha hecho “ser” algo?
¿Soy jefe de proyecto en la empresa xxx? ¡¡definirme por mi trabajo!! Pero si hace poco escribía sobre mi necesidad de no vivir para trabajar.

Me encuentro cómodo cuando me defino mediante mi familia: casado, mi mujer maravillosa, mis dos hijos, contar como crecen… todo esto me define, y desde luego el ser cristiano…


Construir una vida de apariencias

31/08/ 2005

¿Por qué lleva la gente relojes que cuestan muchos meses de mi sueldo?… solo se me ocurre que para dejar bien claro que él puede llevarlo.

Una de las frases que más me ha impactado este verano es la que comentó una amiga, de pasada y sin darle importancia. Cuando vivía con sus padres, en verano, iban a Galicia a pasar unas semanas con la familia. Su madre, les pedía que no se compraran en Zara la ropa del verano (¡porque en Galicia todo el mundo sabría lo que les había costado!).

Para el que no lo entienda del todo, Zara, cadena de tiendas de ropa no cara (tampoco lo voy a llamar barato), del grupo Inditex, tiene su origen en Galicia, allí aún se conoce más, se indentifica una prenda que es de Zara y se sabe cuánto cuesta (con ese grado de conocimiento del tema hay gente en todas partes, pero la idea en la cabeza de la madre de mi amiga es que en Galicia más.) En resumen, no te compres la ropa ahí que se sabrá que no te has gastado mucho dinero y no quedará suficientemente claro tu estatus.

Intentar medirnos por el dinero que gastamos es un esfuerzo muy feo; “la sociedad es así” ¿y qué? yo no lo quiero.

La frase de Zara este verano, me llamó la atención por lo fácilmente que expresa la idea de construir una vida preocupados por las apariencias. Una vez cubiertas las necesidades básicas (comer, un lugar para vivir) y además consigues comer… con lujo, vivir… con lujo. ¿Para qué sirve tener más y más dinero? La respuesta es para hacer algo que demuestre claramente que tienes más y más dinero (por ejemplo, el reloj del principio.)

¡Qué triste entrar en este modelo de medirnos por nuestra capacidad de gasto! En mi trabajo nos preguntábamos cuánto nos costaría aprender a gastar lo que el difunto rey Fahd en un día de vacaciones en Marbella.

Una de las dificultades básicas que encuentro en el ser cristiano en mi sociedad es el montaje en torno al gasto y al dinero. Que difícil es encontrar un equilibrio en el uso del dinero ¿renunciar a tenerlo? ¿renunciar a ganarlo? (Mt 6, 24) Lo pensaré más para hablar de ello.


Amigos del verano

28/08/ 2005

Hace unos días me encontré con mis dos amigos del verano… (utilizaré los nombres figurados de Álvaro y Roberto.) Las dos personas con las que pasaba horas y horas en los veranos (e inviernos) en Pedralba, desde muy pequeño hasta los años de universidad; en fin, los años de niño y adolescente.

Este año, que he pasado mucho tiempo en el chalé de mis padres, quizá como hacía seis o siete años, me han venido muchos recuerdos, en general los días era aburridos y de muy pocas cosas “utiles” que hacer (eso visto desde ahora, que vivo con un deseo tremendo de aprovechar cada segundo.) Pero no puedo negar lo mucho que ha influido en mi personalidad todo lo vivido allí, eso incluye, en gran medidad mi relación con Álvaro y Roberto.

Voy a sacar dos recuerdos que tienen que ver con el propósito de este blog y que muy posiblemente no sean de los que ellos guarden.

Uno es una conversación, en un atardecer de los finales de verano, mirando el cielo que estaba espectacular, Álvaro (nombres figurados, ya lo he dicho) comentó: “Viendo esto dan ganas de dar gracias por todo lo que tenemos.”

De Roberto, el recuerdo anecdótico que me surge, es oirle cantar “Preparad el camino al Señor” con voz entre angelical y escéptica, los años en los que nos dió por aprender a tocar la guitarra, bueno a él no, a Álvaro y ami.

Con estos dos recuerdos, insisto en lo que comentaba sobre que todos llevamos dentro esa espiritualidad que podemos desarrollar como una faceta más nuestra, que nos invita a dar gracias a alguien o algo, pero también podemos emplear nuestra inteligencia para acallarlo y hacerlo desaparecer, probablemente porque no es más que un recuerdo de niños: ¿una clase de una asignatura llamada religión…? ¿una canción aprendida en las catequesis para la primera comunión…?

Otro recuerdo de Pedralba, Álvaro y Roberto… cuando era muy pequeño y contando que rezaba por las noches, el hermano mayor de uno de ellos comentaba “ahora sí, pero después ya dejas de hacerlo, ya verás” (¿Cuanto se parecerá a la realidad una conversación mantenida por un niño y recordada veinticinco años después?)

Pues esta frase recordada tras veinticinco años, más o menos, me la dejo para pensar.


Vacaciones, familia y trabajo

9/08/ 2005

Tras un mes completo de vacaciones he regresado al trabajo (y a mi blog, porque no he puesto ni un solo comentario en todo mi mes desconectado)

He pasado un mes muy familiar, con mi mujer y mis dos hijos, y ahora he vuelto al trabajo y a pasar casi todo el día sin ellos.

La realidad es que mi vida profesional es completamente absorbente, imagino que como la de la mayor parte, y durante estos días he estado pensando bastante en cómo evitar esto, ya que no quiero, ni de lejos , hacer de mis tareas profesionales, el centro de mi vida. Ni estoy dispuesto a pagar el alto precio que puede suponernos a todos en mi casa.

A lo que le doy vueltas es a algo más que a la difícil integración de la vida familiar y laboral. Creo que todos necesitamos actividades que nos enriquezcan, nos hagan crecer continuamente, por dentro y por fuera (en cuanto aptitudes) Yo tengo la suerte de tener un trabajo que en cierta medida me permite crecer y evolucionar. Pero, la pregunta sería ¿quiero que el trabajo modele mis aptitudes?

Para tanto esfuerzo veo muy poca relación entre mi trabajo y lo que quiero para mi vida. ¿Son todos los trabajos y dedicaciones correctos en el seno de la comunidad cristiana? “Quien no trabaje que no coma” me diría Pablo, como a los Tesalonicenses (2 Tes. 3:10).

Como voy a pensar mucho durante los próximos meses intentaré avanzar un poco más.


Gente maja

2/06/ 2005

Yendo en tranvía desde el trabajo a casa (o al revés, no recuerdo), sin pretenderlo escuché una conversación entre dos chicas que me llamó la atención. Una de ellas le contaba a su compañera uno de los recuerdos que guardaba de su abuelo (que según contaba eran pocos.)

Me llamó la atención por lo que compartían, y porque por su forma de hablar se veía que era gente maja, claramente transmitían mucha confianza. Todo lo contrario, un día repasaba con una amiga las extrañas conversaciones con familiares o conocidos en las que no sabemos qué decir, generalmente ante preguntas cuyas respuestas no quieren escuchar. Yo soy de esas personas que no saben dar respuestas típicas a las preguntas típicas, si me dicen ¿cómo va el trabajo? o lo cuento o me callo, pero no me sale normal una frase de respuesta típica.

Nuestras relaciones cotidianas pueden estar construidas en base a un montón de tópicos o bien cultivar la confianza y naturalidad. Lo escribo porque soy el primero que debo esforzarme, y porque veo la necesidad de hacer un ejercicio continuo para evitar la superficialidad. Con esto no me refiero a mostrar nuestra intimidad a todo el que se cruce con nosotros.

Todos tenemos una esfera personal, por llamar de alguna forma aquello que conforma nuestra intimidad, aquello que nos guardamos. Esta esfera puede ser más permeable para nuestra pareja, personas de confianza, pero también puede ocurrir que todo lo metamos ahí, y que crezca, que la llenemos de sentimientos, experiencias, comentarios… que sería mejor compartir con otros.

Es fundamental cultivar la confianza en nuestras relaciones al nivel adecuado, esta facultad de dejar entrar a otros en lo que nos pasa, en lo que vivimos (y sin renunciar a nuestra intimidad), es lo que puede convertirnos en gente maja que inspira confianza. Una nueva sociedad debe comenzar con unas nuevas relaciones más humanas. Este es mi granito de arena para ello.

Pensando en lo primero que contaba, en medio de muchos recuerdos, porque los he conocido hasta mayor, se me vino a la cabeza un recuerdo de mi abuelo que ha quedado como muy bonito. En nochevieja, cuando era pequeño, yo me quedaba en casa de mis abuelos, mi abuela sí se quedaba a las campanadas, pero mi abuelo no, así que yo me dormía en su cama mientras contábamos en valenciano. (¿Cuánto se parecerá este recuerdo a la realidad?) De mi otro abuelo de los mejores recuerdos es lo que se emocionaba ante los progresos y avances en los estudios de sus nietos.

En resumen, en cualquier entorno vale la pena cultivar y hacer crecer un poco de amor.


Cristianos perseguidos

29/05/ 2005

No se si es especialmente difícil vivir como cristiano en esta época. Por ejemplo, no es raro encontrar testimonios sobre las inconveniencias de ser cristiano en países de mayoría musulmana (¿puede ser que realmente el cristianismo se haya convertido en la única religión que no puede practicarse libremente en cualquier país?)

A parte de esto, para mi, en un país “mayoritariamente cristiano” lo difícil hoy en día es querer vivir un cristianismo de una determinada forma. Yo, que soy católico, encuentro habitualmente muchas más dificultades dentro de mi iglesia que fuera.

Nuestra sociedad no facilita ser cristiano, con su secularismo, consumismo, etc… pues claro ¿alguien cree, después de leer el evangelio, que ser cristiano iba a ser fácil? ¿pero en algún momento ha sido fácil?

Jesús nos invita a no temer a los que matan el cuerpo y no pueden quitar la vida (matar el alma en otras traducciones) Mt 10, 28. Si queremos estar alegres, pero, verdaderamente alegres (Flp 4,4) debemos perder el miedo de aquellas cosas que no puede dañar lo esencial: la búsqueda del Reino, vivir en comunidad el amor de Dios

Hoy en día, que es muy fácil preguntarse ¿hacia dónde va la Iglesia?, me sorprende que lo que crece dentro de una iglesia que se debilita día a día, son movimientos, más bien radicales, donde solo encuentro cristianos que viven malhumorados. Enfadados por las bodas gays, por los cambios sobre las clases de religión, por los posibles cambios en la financiación de la iglesia. He conocido jóvenes cristianos (en teoría muy preparados para dar testimonio de su fe) escandalizados y avergonzados ante una campaña de preservativos.

No temamos a quien solo puede matar nuestro cuerpo. El temor puede hacernos olvidar el amor que debemos dar en nuestra sociedad (sí, esa tan secularizada y consumista). Pueden llevarnos hasta una catacumba, pero allí dentro se puede cantar y reír igual.

Para mi primer hijo, al comienzo de infantil (3 años) elegimos la optativa de religión, y me hace gracia pensar que para dar esa clase, la mitad se pasan a un cuarto bastante espantoso y lleno de trastos (como una especie de almacén)… aquí tenemos unos cristianos reunidos en las catacumbas.

No se decir si me siento perseguido, pero soy consciente de las dificultades de mi opción casi cada día cuando compruebo que en cierto sentido, Jesús no vino a traer paz, sino la guerra. Mt 10, 34. (Interesante definición de ser cristiano, aunque un poco difícil de explicar sin que se malinterprete)

Vamos a ver si conseguimos ponernos de pie y empezamos a caminar “superando obstáculos con energía” (extraigo la frase de las entrevistas de evaluación que estamos realizando en mi empresa)

Como final, y a modo de broma, pongo esta imagen que he tomado en otro blog y me hace mucha gracia:

Propuesta de ataque satánico a un blog cristiano


La lógica del Espíritu

22/05/ 2005

Preparar un “discurso” semanal puede ser sencillo si eres periodista, pero me da la impresión de que para muchos sacerdotes la “homilía” dominical se hace complicada.

Hace una semana (fiesta de Pentecostés) escuché en una homilía citar a Pablo “el que no es espiritual no es de Cristo” (¿Rom 8,9?) y después de la explicación “que en positivo podría decirse el que es espiritual es de Cristo.”

Un claro error de lógica, porque de la primera frase se extrae que el que es de Cristo, es espiritual.

Si p -> q ==> no q -> no p. Como decía mi profesor de filosofía en BUP. Si llueve la calle se moja, si está mojada puede ser que hayan regado.

Todo esto me lleva a pensar varias cosas, todos tenemos “espíritu” aunque no nos reconozcamos como cristianos, todos tenemos esa necesidad trascendente y muchísimos nos embarcamos en la búsqueda (esto es el hecho religioso) No estoy hablando de superstición o irracionalidad. Creo que puede darse una búsqueda real, y fiel a la razón porque se hace por otros caminos diferentes y complementarios.

Recuerdo unos ejercicios de prácticas con MATLAB en la universidad. Estuve cerca de una tarde intentando resolver un problema, ya desesperado, u consultando todos los papeles que tenía, encontré que ese ejercicio lo había resuelto semanas atrás. Me sorprendió la resolución que le había dado, ingeniosa y sencilla, creo que tan buena que por eso no fui después capaz de reproducirla. ¿Por qué nos pasa eso? ¿Por qué fui capaz de aplicar intuición e ingenio para encontrar una solución de forma que después incluso yo mismo podía asombrarme la forma de hacerlo? Creo que simplemente porque tengo (tenemos) esa facultad de usar la inteligencia, que con circunstancias adecuadas y con perseverancia, van creciendo y mejorando.

Lo curioso es que el caso que cuento me vino a la cabeza hablando sobre la fe, creer, desarrollar una espiritualidad… Para mi la espiritualidad es una faceta más del ser humano, una facultad que podemos potenciar para ser más completos.

Desde mi visión cristiana, el Espíritu Santo está aqhí, somos hijos de Dios, a su imagen y semejanza y nuestras vidas están llenas de mensajes por descubrir. ¡Hay que animarse!


Brotes de Olivo, punta de lanza

16/05/ 2005

El sábado noche, asistí a un concierto de Brotes de Olivo en Alboraya. Me encantó. Sus giras son de furgoneta, guitarra y voces, bastante más sencillas que, por ejemplo, las de U2, pero mucho más cercanas.

Me llevé dos sorpresas, que hubiera allí muchos seguidores jóvenes y que una de mis canciones preferidas gustara a muchos otros (por el entusiasmo con que la acogieron.) ¿No hay nadie interesado en iniciar el club de fans de Brotes de Olivo? :)

La canción es Punta de Lanza, que dejo aquí para quien quiera escucharla.

Se necesita una punta de lanza,
que hiera la materia de esta tierra

Queremos ser el relevo de las penas,
queremos ser anuncio de algo nuevo

Brotes de Olivo, regala toda su música, (da gratis lo que has recibido gratis), yo os pongo Punta de Lanza, seguro que hay muchas otras que os gustarían más, pero esta es una por la que tengo debilidad.

Han sido (y son) muy influyentes para mi, son tremendamente intuitivos, aunque con un lenguaje algo denso (por llamarlo de alguna forma que les he oído a ellos) lo veo como evangelio fresco.

Amparo y Miguel Ángel (a la derecha) con tres hermanos de Brotes de Olivo en abril de 1995Mi primer contacto directo con ellos fue en 1995, en la Ruta Gent Jove, en una de las mesas redondas (”Testigos desde la comunidad”), entre los que hablaban escuché a un señor que me dejó impresionado, oyéndole no podía dejar de pensar “¡eso es!”, y luego tuve ocasión de decir algo y solo puede medio comentar algo parecido a “¡eso es!” Y en aquel entonces, aunque ya conocía muchas de sus canciones, no tenía ni idea de quien era Vicente Morales. La foto es de aquel día, con varios de sus hijos tras la vigilia de la luz de esa noche del 1 de abril de 1995.

Cuando años después coincidí en un encuentro con él, ahí sí que sabía ya quien era. Y al año siguiente, en la NAO, debo reconocer, casi con vergüenza que es la única persona que me ha emocionado por decir algo tan sencillo como ¡esperad que os presente a mi mujer!

En fin, una gente, muy pequeña y muy grande, que lo hacen todo esperando nada. ¡Cuánta vida!


Cristianos y ansiedad

10/05/ 2005

Uno de los descubrimientos más asombrosos para mi, en los últimos años ha sido el de la gran cantidad de gente que padece ansiedad, depresión y otros trastornos similares (en mayor o menor grado)

Creo que la ansiedad merece el honor de pasar a ser la enfermedad del siglo y si no se le presta más atención (medios de comunicación) es porque los que la padecen son capaces de llevar una vida más o menos normal, y prefieren seguir escondidos sin salir de su armario.

El descubrimiento que digo me asombra es lo fácil que afloran los casos entre conocidos cuando alguien da el primer paso y reconoce sufrir de ansiedad, crisis de pánico o depresión…
También he aprendido lo difícil que resulta para alguien que no lo ha experimentado ponerse en lugar del que sí. Sin preguntarse ¿miedo de qué? ¿pero por qué no puedes?… si siempre has podido.

Escribo esto aquí, porque aún hoy en día, es muy fácil escuchar frases del estilo: “El cristiano no tiene ansiedad ni depresiones.” Nos surgió pasando la Semana Santa en el Desierto de las Palmas, en una de las homilías, y lo volvimos a escuchar hace poco. Entonces, venía a decir algo así como que la fuerza de la resurrección vence todos los miedos, el cristiano no debe tener miedos, ansiedad… Y yo digo ¡anda que no!

Si sabemos que el cristiano puede enfermar de gripe ¡cómo no va a poder caer en una ansiedad o depresión!
Afirmar este tipo de cosas es un peligro, para mi está claro que la fe te da una esperanza y sentido para la vida, que tu experiencia de Dios puede llenarte de fuerza, pero… si tienes que enfermar, enfermas. Y no hay nada peor que encima tener que preocuparse por cómo te puede pasar esto si eres una persona creyente.

Y me declaro culpable de haber participado en extender una falsa apariencia. Voy a intentar rectificar ahora:

Creo que la fe (o trascendencia en el sentido más amplio) es un aspecto de las personas que debe ser cuidado, creo que esa fe puede ayudarnos a construir una personalidad sobre roca, creo que vivir el Evangelio es una formidable manera de construir una vida propia mejor y un mundo para todos mejor. Pero esta fe no nos libra de una serie de enfermedades psicológicas que todos podemos pasar, y que hay que tratar, desde la fe y desde la medicina.

Por desgracia en nuestra sociedad aumentan las circunstancias que nos pueden llevar a la soledad, la despersonalización… para atajar todo esto, esforcémonos en construir el Reino de Dios.